martes, 21 de octubre de 2008

CANTINFLAS



Las calles viejas y  jóvenes de Pensacola, un hermoso lugar sin olor a pescado donde la gente te tiende la mano y las sonrisas sobran a montón, frente ha nosotros un cerro nos saludaba y con sus faldas nos asusta, nunca misioneros habían visitado aquel lugar, es como entrar en lo mas profundo del mar, es como ir a comprar madera a una librería y lo peor aún está cerrada.


Si Pensacola la desposada
Subiendo por tus faldas
El miedo se presento
El fantasma del delirio
El niño no esta conmigo
El grito se escucho
El llanto clamo
Pensacola esta desposada
La montaña aislada
Los misioneros juego de dicho color.



Sabiendo todo aquello nos aventuramos ha entrar en lo mas profundo de nuestra área, no sabíamos si había salida, tampoco  asesinos, ni gente muerta, pero si sabíamos que donde hay gente hay conversión. Ósea donde hay gente hay reino. nos encontrábamos por los altos pero bajos y gordos cerros de Pensacola, el cerro nunca tenia cuando terminar  nos tocamos todas las puertas, nos recibían para luego soltar unas risotadas señalándonos con aquel dedo que por cierto pareciera que nunca lo habían metido al agua, los perros ladrándonos, los niños metiendo sus manos  en nuestros bolsillos, los ancianos observándonos como si supieran la verdad pero se hacían a la vista gorda, los borrachos pidiéndonos dinero, las jóvenes rogando placer, todo era claro ha la vista humana y espiritual, ya casi oscureciendo nos retirábamos hacia la capilla pensando que no tuvimos ningún nuevo investigador cada paso recordaba todo el suceso de aquella montaña vestida de esteras.


Los pies cansados
Los zapatos empolvados
Las ampollas reventadas
El pantalón sucio
La camisa arrugada
Los bolcillos ultrajados
El cuerpo cansado
El estomago de hambre
Es espíritu luchador


Mientras dábamos cada paso, lanzábamos medio kilo de arena fina, Ya bajando del cerro escuchamos una voz que nos gritó: ¡Elderes! ¡Elderes!


Una voz perdida
Una voz que clama
Una voz escondida
Una voz hambrienta
Una voz bendita
Una voz maldita
Una voz asesina
Es una voz que nos llamaba




La verdad me alegro mucho cuando volteamos observamos que desde la punta casi de un cerro en una casita chiquita y abandonada de adobe, un hombre de barbas largas y blancas con traje oscuro, sucio y roto, con un bastón en la mano que lo hacia ver filosofo de antaño, por ultimo un gorro que no permitía que le viéramos los ojos, el tipo todo un musulmán. Nos quedamos mirando con mi compañero sabiendo que no teníamos mucho tiempo, contacto es contacto, cuando nos acercábamos el tipo se veía sospechoso de cualquier cosa, le dimos la mano recuerdo fui el primero, la tenia fría y delgada.



Tu mirada temblaba
Tus piernas dobladas
Tus manos huesudas
Tu rostro agrietado
Tu aspecto detestable
Tú casa un basural de dolor



Nos presentamos

Recuerdo como si fuera ayer, la primera pregunta fue: ¿ustedes saben quién soy yo?

La verdad  ni idea pensé un forastero, nos quedamos callados, el dijo yo soy Cantinflas, dijo que la policía lo está buscando,  pensé seguro trabaja para el servicio de inteligencia, ¡pero no! No es así nos dijo que había asesinado ha dos personas hace dos días por venganza – mi cuerpo empezó a temblar y mis manos sudaban - de su padre quienes lo asesinaron frente a él cuándo era apenas un niño, la verdad  pensé que nos estaba bromeando, pero nos dijo: quieren que les enseñe el  arma, (pensé dentro de mi… - sacara una de carnavales y seguro quera mojarnos - entro a su casa salió al instante y saco una pistola plateada, nos dijo adentro tengo las otras armas, vayan y pregúntenle ha cualquier policía quien es Cantinflas y tendrá miedo al solo escuchar mi nombre.

Hombre armado, hombre luchando
Hombre armado, hombre rechazado
Hombre armado, hombre miserable


Nos contó que además es un asesino ha sangre fría, dijo que nadie sabia donde el estaba solo nosotros y ¿qué pasaría si nosotros contábamos algo? Yo ya estaba de miedo y muy preocupado, mi compañero estaba temblando, pero ambos estábamos seguros. También nos contó que tiene cáncer y TBC, nos enseño donde duerme y la verdad creo que los perros en la calle duermen mejor, el dormía en la tierra no tenia nada, hay mismo hacia sus necesidades, luego se alzo el polo y nos enseño su pecho todo estaba lleno de picaduras de pulgas y quien sabe garrapatas también, todo su cuerpo estaba rojo, nos enseño un certificado que demuestra que el padece de cáncer y TBC, la parte de su pecho era semejante a carne desmenuzada,


Un hijo descarriado
Un alma perdida
Un olvido esperado
La pasión y el dolor
Angustias y retornos
El aguijón en la mente
El cuerpo desterrado
Las manos frías
La mirada perdida
Mi cuerpo igual




Ya no sabía que hacer porque él estaba muy furioso con la pistola en la mano y en muchas oportunidades nos apuntaba con el arma plateada, yo no sabia si en un descuido de el correr o quedarme o empujarlo y quitarle el arma, pero no podíamos irnos por que el no nos dejaba, tampoco había ni una sola persona era un sitio descampado, el nos dijo que gracias a nosotros caminaba, - por fin pensé dentro de mi dijo algo positivo –

No entendía nada de aquello.

Nos contó una historia que yo pienso heroica, una historia que me calmo el alma, si un relato divino lleno de puro amor aquel que no tiene precio, luego de estar en una balacera y de haber perdido por que salió herido aunque mato ha otros cuatro, el se encontraba en la cárcel con cuatro balas perforadas en la pierda izquierda, los médicos dijeron que como él (Cantinflas) no tenía plata ni nadie quien le ayude le cortarían la pierna o de lo contrario dejarían que se pudra hasta que la muerte le venga lentamente, no había otra solución amenos que tuviera una buena cantidad de dinero, cosa que era imposible ya que no tenía a nadie quien le prestara ni una moneda por menor que sea.


Tuve miedo y tú lo sabes
Pensé en perder la vida
Y mi alma lloraba mi partida
Recordé mi familia
Mi misión
Mis amistades
Si Cantinflas no era justo
Que tú me quitaras la vida
Apuntándome con un arma cargada
Tu tan valiente
Tu tan desafiante
Tú pagaras el daño hecho




Justo ese día había ido el presidente de la misión con algunos misioneros ha visitar la cárcel – hace unos años atrás creo cinco - donde estaban todos los presos olvidados, cuando llegaron y vieron a Cantinflas, él estaba tirado o postrado en su cama toda vieja lamentando el dolor que tenia, cuando el presidente lo vio se le acerco y lo trato como su hermano.
El con los misioneros le predicaron el evangelio, Cantinflas supo que todo es verdadero se hicieron amigos, el presidente costeo todos sus gastos para que no le corten la pierna, y lo sanen, lo restablezcan, y así fue, Cantinflas tubo muchas visitas del presidente y en cada una de ellas se convertía mas al evangelio, sabia que había esperanza en el futuro y acción en el presente.

Gracias a todo aquello Cantinflas en honor al presidente y los misioneros el le puso el nombre de Elder a su primer hijo nacido, el no recuerda apellidos solo recuerda la palabra “Elder”. Por ello el nos dijo agregando: yo se quienes son ustedes se lo que valen se que tienen la verdad y que son ángeles enviados por dios, ya estaba más alegre pensé: de aquí salgo vivo, pero nadie sabe lo que va ha pasar hasta el final, aun así no nos dejaba ir el estaba con la pistola en la mano, muchas veces nos apuntaba. Pero nos pusimos fuerte y le dijimos hermano tenemos que irnos, ya se nos hace tarde, menos mal nos dejo ir pero el seguía con la pistola en la mano, aquello es lo que me preocupaba aún más, cuando nos retirábamos le decía ha mi compañero voltea de repente esta que nos apunta y nos disparara por la espalda, cualquier cosa nos tiramos al suelo y rrampeamos hasta rodar por todo el cerro.

Llegando a la esquina corrimos lo más que pudimos, seguimos vivos aun. Al llegar ha nuestra pensionista le preguntamos si conoce o ha escuchado de un tal Cantinflas, ella nos dijo sorprendida es un asesino.


La verdad no ve maldad
La verdad no diferencia
La verdad es la voluntad
La voluntad es el amor
La justicia reclama
Y Dios abogo por ti


Cantinflas recuerdo como si hubiera sido ayer el día en que nos conocimos, me asustases, pero más me preocupaste tu que yo, hay estabas parado frente de mí y de mi compañero con un arma en  mano con deseos de dispararnos, en ningún momento te observe sonreír no se por que será, solo tu lo sabes no quiero adivinar, pero sabes Cantinflas me hubiese gustado quedarme mas tiempo para ambos poder conversar acerca de toda tu historia, hasta quien sabe de repente escribíamos un libro, pero sabes lo que admiro de ti, que eres valiente eres un hombre del 2050, eso vale, la verdad esta delante de ti, así seas culpable.

Después que conversamos cuando llegue ha mi casa pensé en ti toda la madrugada, hasta escribí lo que paso en mi diario, solo te deseo que estés bien y que algún día podamos encontrarnos poder conversar acerca de la vida y regalarte mi primer libro, pero aquel día te quiero ver sin pistola, y si la tienes será por que eres policía, espero que haya mejorado tu casa por que la verdad estaba bien fea, pero no te preocupes en este mundo todo cambia, ven ha lima haca hay posibilidades también, sabes hay que tener coraje y estar bien loco para hacer lo que tu haces.

Chau hasta pronto Cantinflas.


jesus. D'angelo

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