lunes, 20 de octubre de 2008

EL PODER DEL ESTOMAGO


Eran como las, ocho de la noche mis amigos y yo estábamos con hambre por las calles de san martín de Porres, no teníamos nada que comer tampoco ni un céntimo, mientras estábamos sentados en una vereda por que no teníamos ni una sala esperándonos con los frijoles fríos, entonces un amigo mío del colegio se nos acerca, y lo mas interesante es que el también compartía la misma angustia que nosotros, la comida. La única diferencia es que el era medio loco, la verdad parece completo, entonces el tema de conversión era la comida, y no mujeres, como podíamos obtenerla sin plata la verdad eso es difícil, pero con entusiasmo y creatividad todo se puede, yo apenas tenia 17 años. Entonces quedamos en una conclusión mi amigo el mas tronado por que la verdad todos lo éramos, tubo una excelente idea: todos iríamos ha comer al restaurante y saldríamos corriendo, la verdad me gusto esa idea pero estaba un poco arriesgada, pero pensé el que no arriesga no come, pero por votaciones y mayoría quedamos en que solo iría mi amigo y el pediría para el y tres arroz chaufas para llevar, el no quiso pero lo convencimos, entonces todos nos pusimos alegres pues tendríamos comida gratis eso es lo mas rico y todos estábamos con la bajada, cuando el entro nosotros estamos en la verma de afrenté mirando todo, la verdad yo no podía aguantar la risa cuando observe que la azafata le sirvió su arroz chaufa, todos nos reíamos pero lo mas emocionante fue cuando pidió tres mas para llevar, nosotros lo estamos esperando ya estaba demorando como media hora, había pedido una gaseosa, también cuando termino se pidió otro plato mas, para eso mi amigo ya no aguantaba el hambre, se despeino copio una bolsa del suelo de esas que te sirven hamburguesas hizo el papel de loco y se acerco al restaurante ha pedirle comida regalada como suelen hacer los locos, entonces mi amigo re hecha la mitad de su plato, pero para eso la señora se gano con el acto, lo primero que hizo fue sentarse acostado de mi amigo con un cucharon de palo en la mano, el para eso se puso nervioso, la señora estaba esperando que el termine y le pagué, pero en esos momentos nosotros le avisamos que no hay carros por que estábamos en la va Perú, entonces el coge el plato que estaba comiendo junto con las tres bolsas que eran para nosotros, y za se corre toda la avenida las cruza y la señora comienza ha corretearlo con su cucharon, para eso su esposo saco su bicicleta la azafata con la escoba, y todos nosotros corríamos riéndonos, mientras corríamos y escapábamos también comíamos, para eso ya habíamos corrido como diez cuadras, ellos se cansaron eso les pasa por no tener un buen físico, entonces dejaron de seguirnos, pero de lejos nos veían como comíamos el rico arroz chaufa, cuando mi amigo termino lo que hizo fue tirarle su plato para que lo lavara y le sirviera pero no alcanzaron cogerlo y se rompió, la verdad nos amenazaron mucho, incluso de muerte, pero yo pienso que para esto no es necesario la muerte exageraron un poco, además la comida no estaba tan rica, faltaba mas sal. Cada vez que pasaba por ese sitio, andaba bien despierto por que no baya hacer que la señora me tirase un cucharonzazo o el señor me atropellase con su bicicleta, y así fue como saciamos nuestro hambre.


Jesus D'angelo

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