martes, 7 de diciembre de 2010

nunca me imagine.........

Lo siento si te aburro contándote esta historia, pero déjame decirte que es la mejor de mi vida su historia; no existen muchas oportunidades para poderlas contar, ya que la mayoría termina con grande bostezos, pero si eres una persona bastante perspicaz e inteligente, que te gusta los episodios espirituales, te aconsejo que al leerlo te ayudara en el desarrollo de tu vida, te darás cuenta cómo es que la mano del maestro esta en el preciso momento que tiene que estar, comprenderás que nuestra percepción y nuestra inteligencia al lado de el, son vanas alegrías que se disipan como el humo ante los vientos.

Enero del 2006, tendría unos 17 casi a los 18 años, solo faltaban tres meses y seria un pleno ciudadano peruano, tendría mi DNI que siempre añoraba tener, sería mayor de edad, en aquel tiempo regresaba de estudiar a las diez de la noche, mi centro de estudio estaba cerca de mi hogar por lo que la ida y regresada siempre era caminando, de costumbre las salidas siempre era con un compañero de nombre Roberto; ambos vivíamos cerca de casa, se podría decir que éramos vecinos, el bien tímido con las chicas, pero una suerte única, pues en aquellos días estaba con una chica que le decían “la loca”, pobre de él. Ambos teníamos nuestra ruta de regreso, casi siempre lo hacíamos fastidiando o bromeando a los demás alumnos que ni los conocíamos, así llegamos a tener muchos amigos; desde el colegio hasta nuestra casa demoraba aproximadamente unos quince minutos, pero nosotros lo hacíamos en media hora; la verdad en el colegio yo era bastante inquieto, en nuestra aula todos tenían su apodo bien ganado, menos yo, había una señora que le decíamos la mama gallina, es verdad tenía el rostro de una gallina, teníamos que tenerle respeto porque era la delegada del aula, pero cada vez que ella entraba al aula, hacíamos el sonido de un pollo: “pio, pio, pio….”, todos se reían, el rostro de la señora era uno como diciendo: “si te acercas te pico”; mi amigo Roberto no estaba en mi aula ya que él era un grado menor que yo, nunca nadie me llamo por mi nombre todos me decían por mi apellido, en mi misma aula había un alumno que se llamaba angelo, que coincidencia, lo las gracioso e irónico de todo es que era más tremendo que yo; los primeros días no nos hablábamos mucho pero luego nos volvimos uña y mugre, por supuesto yo la uña; bueno esta parte no es para contar las experiencias del colegio, aunque la verdad me muero de ganas de hacerlo existen muchos episodios que me gustaría vuelvan a la realidad, pero son cosas del pasado. Regresando a las salidas del colegio, siempre era con mi amigazo del alma Roberto, entonces como todos los días nos venimos un día juntos, siempre teníamos una ruta casi nunca la rompíamos, pero en una oportunidad tomamos otro camino, mientras andábamos caminando en dirección hacia nuestras casas, observe una iglesia mormona, lo que sentí en aquel momento es algo que no tiene descripción, seme paralizo todo el cuerpo, tuve un sentimiento de alegría y paz, mi corazón palpito lo más rápido que pudo hacerlo, no pude caminar mas, observe en la puerta y pude observar un grupo de jóvenes que estaban conversando y sonriendo, vi luz en ellos, mi única exclamación fue: “quisiera conocerlos a ellos y así poder pertenecer aquella iglesia” mi amigo no paro de reír diciéndome que si yo entro la iglesia se cae, la verdad tenía razón, yo era bastante inquieto. Regresando a casa nada fue igual que antes, aquel sentimiento aun permanecía en mi, al día siguiente mientras me encontraba arreglando mi cuarto, ubicado en el segundo piso, escucho tocar la puerta, no quise abrir ya que estaba muy ocupado pero al final observe por la ventana y pude darme cuenta que eran unos hermanos que venían a compartirme la palabra de Dios, siempre me gusto escuchar todo lo relacionado con religión, entonces decidí bajar, pero antes que siga me estaba olvidando de contar lo mas importante de esta visita, cuando los observe por la ventana, pude ver mas que dos personas algo resplandecía en ellos, tenían algo que no tenían los otros; aquello me motivo abrirles la puerta; la verdad no abrí la puerta fue solo la ventana, diré exactamente lo que dijeron: “buenos días hermano como esta somos misioneros de la iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días y venimos a poder compartir un mensaje con usted”, su rostro tenían una luz sus ojos eran como llamas ardiendo, la verdad en aquel momento me vino un sentimiento como diciéndole no abras, entonces les comente que estaba ocupado que mejor sería en otra oportunidad, ellos dijeron entonces pasado mañana, entonces así quedamos. Ellos eran elder cornejo y elder castillo, yo ya no era el mismo algo me sucedía yo no entendía que propósito tenia Dios para mi, jamás pensé que sería un instrumento en sus manos; llego el dia en que los misioneros tendrían que venir, estando en mi cocina pude darme cuenta que ellos tocaban a la puerta, los estuve esperando, no puedo lograr explicar lo que sucedió en aquel momento pero no quise abrirles, cada sonido que ellos hacían a la puerta me hacia estremecer por completo, me senté en el suelo de mi cocina y empecé a llorar, como jamás lo había hecho, yo sabía que estaba haciendo algo sumamente malo, ellos se fueron y me quede muy triste pero no supe porque no les abrí, acaso alguien querría impedir que conversara con ellos, volvieron al día siguiente, en aquella oportunidad les abrí la puerta, ingresaron mi casa y me compartieron el mensaje de la restauración, cuando lo escuche supe que todo era cierto, incluso les comente que yo había leído aquella historia antes, que si estoy muy seguro está en la biblia, ellos dijeron no hermano, no está escrito en la biblia; supe desde el momento en que escuche el mensaje que todo era cierto, no había duda en mi, recuerdo el primer himno que entonamos: “somos los soldados”, maravillosos tiempos, excelentes misioneros; y así me dieron mis charlas, todos los días leía mis escrituras, todos los folletos que ellos me dejaban que leyera, algo sucedía en mi, en el colegio ya no era el mismo, mi comportamiento cambio de la noche a la mañana, recuerdo leer mis escrituras con vela por qué me habían cortado la luz, en una oportunidad estando viento televisión en mi cuarto mi tío, mientras yo leía mis folletos, pregunte a mi tío si es que es verdad todo lo que los misionero me habían enseñado, el respondió: “no se hijo, pero debe de ser cierto”, toda mi familia comentaba el cambio que estaba sucediendo en mi, muchas veces me arrodille y le pregunte a Dios sobre todo lo que los misioneros me estaban enseñando, la paz que sentía era incontrolable, no tenia duda de esta verdad eterna, luego tuve el deseo de poder ser un misionero; cuando los misioneros me invitaron por primera vez a la capilla, la verdad me era bastante difícil aceptar aquella invitación, ya que en aquellos tiempos vestía todo un rapero, siempre andaba en bermudas pantalones anchos, mi cabello pintado y parados, y mis orejas y cejas con aretes de última moda; ellos dijeron no importa como vayas lo importante es que vaya, entonces fui con ropa de siempre, recuerdo al entrar un hermano que jamás lo había visto en mi vida exclamo: “tu vas hacer un excelente misionero”, yo no tenía mucho conocimiento que es ser un misionero mucho menos uno excelente, luego me presentaron a unos hermanos encargados de la obra misional de estaca, excelentes hermanos maduros en el evangelio; así fue unos de mis primeros contactos con miembros de la iglesia, las veces que iba la capilla no quería regresar a casa, quería estar todo el tiempo que pudiera incluso dormir en ella; llego el día en que los misioneros me tenían que invitar a bautizarme, la invitación fue directa y mi respuesta fue negativa, pensé en que dirá mi familia y que era una decisión bastante importante en mi vida, ya que meses atrás mi madre estaba preparando mi bautismo católico, incluso tenia escogidos quienes serian mis padrinos; a los días busque a los misioneros y les dije que si quiero bautizarme, recuerdo antes del bautismo conocí al líder misional y misionero de barrio, quienes me hablaron muchas cosas malas de la iglesia, haciéndome creer que en ella existe una mafia que persigue y mata a las personas que se meten con la iglesia; la verdad me asusto bastante, incluso no pude dormir, por el contrario mi fe y deseos era más fuerte que cualquier apostasía declarada por apostatas; les conté a los misioneros la experiencia que tuve mientras regresaba del colegio, ellos me dijeron Dios te a escogido para que estés en su obra, al dia siguiente de bautizarme estuve asistiendo a las clases de preparación misional que lo organizaba la estaca; yo quería ser un misionero, pasaron diez meses y regresaba mi llamamiento, el problema era como le decía mi madre que su único hijo se iba por dos años fuera de casa, recuerdo que mi llamamiento llego un domingo, justo aquel día cumplí diecinueve años, aquel día llego el llamamiento de dos jóvenes de mi barrio, salió el primero, directamente ha chile, toda su familia subió al pulpito y lo abrasaron y todos lloraron de felicidad y tristeza, del segundo misionero su llamamiento a la misión lima norte; subió toda su familia que era miembro igualmente todos lloraron, todo el momento de subir al pulpito, mis piernas me temblaban, el corazón saltaba, pero solo quería saber donde me había tocado, nadie subió conmigo, nadie de mi familia era miembro, pero había algo más importante, que Dios estaba conmigo y el estaba complacido por que su hijo estaba regresando a su origen divino, entonces el obispo dijo, la presidenta de sociedad de socorro que suba ella es su madre, y el obispo mi padre, ambos estaban conmigo en el pulpito, entonces logre abrir mi llamamiento: “MISION PERU TRUJILLO”, yo estaba feliz no me importaba donde tendría que ir solo quería servir; estuve muy feliz aquel día, todos los hermanos me felicitaron, recuerdo no tener dinero para comprarme lo que se me pedía, los miembros me apoyaron, tuve de todo sin gastar mucho dinero, tampoco lo tenía. Llegue a casa, era el mismo día de mi cumpleaños y le dije mama ya tengo mi llamamiento ya donde iré de misión; ella contenta pero a la vez triste me dijo: “si tu haz decidido irte a la misión yo te apoyo, cuando te comprometes hacer algo hazlo bien” entonces supo que era misión Trujillo, se alegró mucho y me compro algunas cosas que hacían falta, mi vida cambio de una manera rotunda.

He aprendido muchas cosas de aquella experiencia, de aquellos tiempos, la verdad no fui perfecto, pero eso si puse todo de mi parte, ahora comprendo que Dios ama a todos sus hijos pero solo confía en algunos, no porque el quiera si no porque uno mismo se lo gana, aprendí que cuando uno hace convenio en la vida pre terrenal, en la tierra tienes que cumplirlo; siempre escribí en mi diario, jamás pensé legar a conocerlo tanto y amarlo a mi Padre Celestial, lo amo con toda el alma y jamás lo defraudaría, el es mi Padre amoroso, su hijo dio su vida por mí, para poder ser salvo, se que algún día pronto los veré nuevamente y grande será aquel día, jamás nos separaremos, viviremos por siempre en aquella gloria que el mismo preparo para nosotros, daría cualquier cosa por verlos los amo, los extraño, sus palabras me susurran enseñándome este gran principio: “cuando veas a otros que mas rico son piensa que de Cristo es tu galardón oro no te compra lo que él te da un hogar eterno donde el esta, bendiciones cuenta y veras, cuantas bendiciones de Jesús tendrás….”, esta iglesia el da dirige no existen dudas ni cuentos; muchas veces suplico: “Ho mi Padre cuando volveré a verte y tu santa fas mirar”,,, mi querido hermano hasta vernos con el rey si con el rey de reyes………………

CANTINFLAS........

El mismo día que tuve que investirme en el templo, aun el misionero que me había bautizado seguía en la misión, tendría más de un año, pidió permiso a su presidente de misión para que pudiera acompañarme al templo, llego a mi casa dejándome algunos regalos, camisas corbatas y otras cosas más, lo vi muy feliz nunca pensó que al joven que había bautizado se iría a la misión mucho menos que ambos estarían en el templo, fuimos al templo y es una experiencia que tu mismo o misma tienes que vivirla, recibí mis investiduras aquel día, dos días más adelante tendría que ir al ccm. Un día antes, aliste mi maleta, mi madre estaba bastante triste, yo súper alegre, así fue como es que me convertí a la iglesia y como es que llegue a ser un misionero.

Tengo muchas experiencias vividas en la misión creo que nunca terminaría de escribir, mucho menos contártelas, pobre de mí futura esposa tendrá que tener la paciencia de escuchar todas aquellas experiencias, contare algo que sucedió mientras tocábamos puertas en Chimbote yo tendría un año aproximadamente, entonces como no teníamos citas y las que teníamos nos fallaron, pensamos en tocar todas las puertas del último cerro, que estaba en nuestra área; la verdad aquel día estaba súper cansado, todo era polo, los perros nos ladraban y los pandilleros pedían monedas prestadas, en eso mientras nos retirábamos a nuestra pensionista, logramos escuchar desde lo alto del cerro: ¡hermanos, hermanos, vengan! El hombre tenía el aspecto de un judío, (discúlpenme los judíos), nos miramos la cara con mi compañero y decidimos ir, bueno al fin y al cabo contacto es contacto, entonces subimos el cerro nuevamente, hay estaba él; barba larga, ojos caídos, delgado, con bastón en la mano y ropa sucia, un gorro que le cubrían la mitad de los ojos; estuvimos frente a frente y nos presentamos; con una voz maligna y misteriosa nos dijo: ¿ustedes saben quién soy yo?, la verdad no sabíamos, hizo la misma pregunta tres veces, dijo nadie sabe donde estoy la policía me está buscando, hace tres días acabo de asesinar a dos personas, vayan y pregúntenle a cualquier persona quien es Cantinflas y tendrán miedo de solo escuchar mi nombre, nosotros respondimos que solo querremos compartir un mensaje con él, no, nos escucho y dijo esperen, entro a su casa y saco un arma envuelta en una bolsa, dijo esta es el arma con la que mate a las dos personas, la verdad yo estaba nervioso creo igual mi compañero, lo único que él hacía era mirarme como diciendo: “elder usted arregle esto”, Cantinflas se alzo el polo y tenía una la piel llena de llagas, nos conto que tenía cáncer, la verdad nosotros queríamos retirarnos, pero el nos detenía apuntándonos con el arma, nos dijo que a las personas que mato fue por venganza, porque ellos asesinaron a sus padres de él; comento, si yo los dejo ir como se que no contaran a nadie que yo estoy aquí, y seguía apuntándonos con el arma, en algún momento pensé empujarlo y salir corriendo, pero corríamos el riesgo que nos dispare, nos dio la buena noticia que no nos mataría, nos conto algo espectacular, el mismo dijo: “hace muchos años cuando yo estuve en una balacera con la policía por robo, me dispararon dos veces en la pierna derecha, entonces me llevaron a la cárcel, como yo no tengo a nadie que pueda solventar los gastos del hospital dejaron que la pierna se me pudra en la cárcel, de esa manera me la cortarían, estando en la cárcel y sabiendo que al día siguiente me cortarían la pierna derecha, justo ese mismo día vinieron unos hermanos a visitar la cárcel, pensé no lo harían conmigo ya que yo estaba en un estado se podría decir de descomposición, llegaron hacia donde yo estaba me preguntaron que me había sucedido, les conté todo lo sucedido, me compartieron el evangelio, no pude bautizarme por mi estado, el que me había visitado era un presidente de misión, el pago todos mis gastos para que me operaran de la pierna y así no la perdiera, desde aquel día prometí a Dios nunca hacer daño a ningún mormón, mi primer hijo que tuve le puse elder, un honor a ustedes, yo se quienes son ustedes, Dios me ha dicho que ustedes son sus siervos y que nadie los puede tocar, su iglesia es la única verdadera………..” la verdad e quede plasmado, por lo que acababa de escuchar, mi testimonio creció aun mas, nos hizo señas que nos vallábamos que no tengamos miedo, porque el sabe quiénes somos nosotros; nos despedimos, mientras nos íbamos con mi compañero, le susurraba si escuchamos disparos, nos tiramos al suelo y rapamos hasta llegar ala avenida; pero no paso nada.

Mi querido amigo Cantinflas, me asustaste mucho aquel día, casi ni duermo, pero me enseñaste una gran lección: “todos somos sus Hijos”, espero estés mejor donde estés, si es con tu familia mucho mejor, la verdad no sé si me gustaría volver a verte, solo deseo que estés bien sin estar corriéndote de la policía, que Dios te bendiga.

En la misión uno pasa de todo y por todo, la misión a sido el lugar donde mas he aprendido en toda mi vida, pero creo que en el matrimonio aprenderé aun mas…………………..

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