jueves, 14 de noviembre de 2013

SENTADA, SOLA FRENTE A LA LUNA...

Este es una carta que le escribí a una joven por la cual me sentía inspirado a poetizar…


Me siento sin palabras para poder comunicarme contigo, presiento que tu cobijo hacia mi cada vez desaparece ante cada prejuicio formado por ideas de juventud, que tu fuente que brota aguas eternas se seca ante mi sombra y que tu luz se apaga lentamente, que tus entrañas llenas de cariño se ahogan ante pequeña ola de idas y venidas, que en tu cielo manantial las nubes se disuelven lentamente y en cada paso lleno de caridad de aurora guardaras mi recuerdo aunque tu estés vieja o aunque yo me halla muerto; y así seguirán pasando años tras años… otros suspiros tal vez acaricien tus mejillas pero ninguno como yo lo hago hoy día.
Y cuando veas hacia atrás y acaricies los años que han pasado, aun así, después de tiempo, después de lunas, de decepciones, de llanto y mucha felicidad mezclado con dolor, aun así me recordaras; te sentaras frente a la luna… contemplaras las noches de nuevas estrellas y recordaras al loco que te escribía cada carta encantada y te daba cada rosa de amor,  al que pasaba tan serio a marcar su hora sin importarle hacer amigos genuinos en aquel lugar, al chico alegre de sonrisa profunda y corazón sincero, al profesor alegre que salía bien en las encuestas, si, me recordaras, y tal vez aun tengas mis cartas… pero yo estaré lejos… muy lejos… tan solo quedara el recuerdo de haberte querido tanto, de haberte añorado de estar tan cerca de ti y a la vez tan lejos de tu alma, y seguirás sentada contemplando la luna escuchando el canto de los grillos y un perro estará en tus pies, los sonidos de los autos interrumpirán tu velada pero al ser tan profundo tu recuerdo y triste tu noche pasara desapercibido; a lo lejos te abrazare, en tus días tristes estaré contigo y ante cada lagrima tuya yo las enjuagare con amor sincero, te protegeré con mi alma de soldado de batalla y en tus noches tristes de lunas de media noche estaré sentado escuchando tus quejas actuales, aunque no me veas, no me palpes, ni me escuches.
Y seguirán pasando los años tras año, y una almohada vieja acariciara tus sueños de media noche, y al estar cansada y agobiada de engaños que matan queras quedarte sentada, y tal vez al escuchar una canción de antaño recordaras mi voz o una foto de canta te traerá mi recuerdo, y prenderás la radio y lo primero que sonara: “amor como el nuestro no hay dos en la vida por mas que se busque por mas que se esconda tu duermes conmigo toditas las noches te quedas callada sin ningún reproche, mas luego despierto y tu no estas conmigo solo esta mi almohada” y escucharas una tras otra y sonreirás del recuerdo tal, y tal vez pensaras: “realmente D´angelo me quería” y ya pasaran las horas y cansada de estar sentada siendo ya las cuatro de la mañana pensaras en ir a dormir en sueño profundo que olvida y recuerda a la vez, pero decides quedarte un momento, ya no hay nada que apresure, nada que invada, nada por que trabajar, y sacaras una carta amarilla que encontraras en tu agenda y leerás palabra una por una, y me tendrás presente pero de cuerpo ausente, sabrás que mis palabras fueron sinceras y mis sentimientos eternos, queras volver pero ya no se podrá, recordaras y sonreirás de mis defectos de antaño y pensaras que comparado a los que mas adelante pasaste quede como un ángel que nunca perdonaste.

Ya cansada de meditar y recordar te sentaras a orillas de tu cama, apagaras la luz lentamente y dormirás como ángel después de trabajar, tus ojos se cerraran uno por uno y mi carta sobre tu pecho me llamara pasando los cielos, te veré como un ángel, vendré y te acariciare lentamente, cuidare en tus sueños, me sentare a orillas de cama y suavemente acariciare tu rostro de cristal de cielo, te cuidare horas tras horas y recordare nuestros momentos que fin no debieron tener, te cogeré de la mano suavemente y mis lagrimas mojaran tus dedos queriendo volver a los tiempos de 27 años, a los tiempos de Docente en SISE, a los tiempos que reíamos, a los tiempos que me querías, y será mi noche de luna llena, mi noche de velada, mi noche del recuerdo de un día de investigación, un día en Canta, un día en una charla, será mi noche de recuerdos imborrables y sentimientos eternos y amor sincero, pero despertaras después de madrugada eterna miraras a todos lados y estarás sola, y al ver una flor sobre tu pecho me recordaras en una noche de estrellas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

muy lindo poemas tiene mucho mensajes preciosos excelente

jesus D`angelo dijo...

Gracias Mirihan, siempre trato de poder describir mis sentimientos aunque siempre me faltan letras...

Isabel Velasquez Castillo dijo...

Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pietdes....lindas palabras profesor :)

Dino Nilton dijo...

un gran poema no solo para leerlo si no para pensarlo y ver el talento que hay en el , sinceramente muy bueno.